no me da miedo quererte

 A veces no sé cómo nombrar lo que siento cuando te veo.

Es un sentimiento raro… una mezcla de calma y tormenta, de nostalgia y presente. Es mirarte y encontrar en tus ojos eso que un día fue mío y que hoy, aunque ya no me pertenezca, sigue viviendo ahí, intacto, brillante, imposible de ignorar.

Hay algo en tu mirada que me desarma. No es tristeza, no es esperanza… es memoria. Es la historia que fuimos, suspendida en un segundo que parece eterno. Y aunque el tiempo haya cambiado las formas, no ha logrado borrar lo que significas para mí.

Te admiro. Por tu fuerza silenciosa, por tu manera de sostener el mundo sin quejarte, por esa luz que no depende de nadie para brillar. Me gusta quién eres, incluso más de lo que alguna vez imaginé. Me gusta tu risa, tu carácter, tu forma de pensar, tu esencia que no se parece a ninguna otra.

Y es extraño… porque a pesar de todo, de las dudas, de las distancias, de lo que fue y lo que ya no es, hay una certeza que se mantiene firme dentro de mí. Una verdad que no tiembla ni se esconde.

Sé, con una seguridad que no necesita pruebas, que esto que siento es tan honesto, tan limpio, que me permite decirlo sin miedo, sin orgullo y sin condiciones:

A ti no me da miedo quererte.

No me da miedo porque quererte nunca ha sido un error. Porque incluso en la incertidumbre, lo que siento nace desde el respeto, desde la admiración y desde esa parte mía que aprendió a latir diferente cuando te conoció.

Y si alguna vez vuelvo a perderme en tus ojos, que sea sabiendo que lo que fue mío no era posesión… era conexión. Y que aunque el destino cambie los caminos, lo que siento por ti siempre será algo que nace sin miedo y se queda con verdad.

Comentarios

Entradas populares